Continuamos con un nuevo capítulo de la serie EL HABLA MURCIANA de nuestro compañero Francisco Ramírez
La sierra de Espuña es el macizo montañoso que cobija el valle del
Guadalentín por el norte; sobre ella informa la web Región de
Murcia Digital: En la España musulmana ya se conocía el
macizo de Aspuña, que emergía de las vegas del Guadalentín como un primer punto
de referencia.
Este macizo
montañoso, de nombre un tanto incierto, conforma un paraje natural que el Diccionario
Geográfico-Estadístico-Histórico de Madoz describe así: Las montañas más considerables de la
prov. de Murcia, son las de Espuña o España, Ricote, Pilas, Carrascoy, Carche y
Culebrinas, elevadas las dos primeras a 992 y 800 2/3 varas sobre el nivel del
mar.
El botánico don Agustín Juan y Poveda escribió
a finales del siglo XVII: Es muy probable que este nombre se halle
corrompido, y traiga su origen de la voz España, puesta por los navegantes
Mahometanos a esta Sierra a causa de ser la primera de nuestra Península que se
descubre desde alta mar cuando se viene de África.
Lo cierto es que
en el siglo XIV la sierra ya era conocida con el nombre de Espuña y su adscripción
podría remontarse a la conquista cristiana del territorio, por lo que probablemente
estemos ante una voz de origen romance. Como es sabido, a la zona llegaron
repobladores de la Corona de Aragón, quienes posiblemente denominarían los
lugares de acogida en su propia lengua.
Pero ¿qué
significa Espuña exactamente? Aunque el término no figura en el DRAE, el
Vocabulario básico bilingüe aragonés-castellano y castellano-aragonés sí
recoge la voz Espuña como: «toba caliza, arena para fregar». Por otra parte, en
el Diccionario Etimológico de Corominas aparece la palabra Esponja,
procedente del latín spongia: material esponjoso; añade el
eminente filólogo este significativo párrafo (1995:665): «En
la toponimia es troba una forma cat. Espunya (també arag. La-Spuña poble entre
Ainsa i Bielsa) que deu venir de SPONGIA, com a nom de rocam d’aspecte porós».
A partir de aquí
localizamos Laspuña, un pueblecito del antiguo condado de Sobrarbe. Laspuña es
una contracción del femenino La Espuña, un municipio oscense que en fabla
aragonesa se denominaba originalmente A Espuña; se halla emplazado al pie
de la Peña Montañesa, un imponente macizo de Monte Perdido que se asemeja a los
Morrones de Espuña, como puede observarse en la imagen.
Laspuña
La Guía
geológica del Parque Regional de Sierra Espuña describe así esta montaña
murciana: «Sierra Espuña es un macizo de 1.583 m. de altura, producto de un
cabalgamiento o superposición tectónica del terreno». Este fenómeno
geológico también se produjo en la estructura de la Peña Montañesa; en ambos
casos la erosión habría actuado sobre estas rocas durante millones de años,
hasta formar su relieve actual.
Los morrones de
Espuña están compuestos de rocas sedimentarias y calizas, es decir de piedra
porosa y ligera, lo que se acerca bastante al material esponjoso que cita
Corominas. La Guía geológica habla del Valle del Río
Espuña diciendo: es el elemento de la red de drenaje principal de la sierra;
existen muchas barranqueras que vierten aguas sobre el río, arrastrando
sedimentos por ramblas como la de Algeciras (del árabe Al-Yazira, literalmente
“La Isla”), de los Molinos, de La Santa...
Vemos
que cauces de aguas hay muchos en esta sierra murciana; en sus estribaciones,
entre los municipios de Alhama y Librilla, aparece una amplia extensión de
tierra arenisca conocida como Barrancos de Gebas; estamos ante un auténtico
paisaje lunar, una gran extensión de bad lands con barranqueras,
cañones, cárcavas… son tierras de extrema aridez, pero también de una espectacular
belleza.
Barrancos de Gebas
Además de este
sitio único, de la sierra surgen otras torrenteras como La Rambla de los
Molinos, Las Rambrillas, El Ramblar... Pero ¿qué significa exactamente la
voz rambla?; según el DRAE, la palabra procede del árabe ramla:
‘arenal’, cauce con caudal temporal u ocasional, debido a las lluvias.
Tanto el carácter arenoso de los ramblizos como el aspecto poroso de la roca
sedimentaria de la sierra encajarían bien con las acepciones que hemos visto
del vocablo espuña; si a esto añadimos su empleo en la toponimia
aragonesa, no debe extrañar que los repobladores bautizaran esta sierra con un
nombre que les resultaba familiar.
Entendemos que
todos estos indicios apuntan en la dirección correcta y permiten dar una
explicación plausible al origen del orónimo. Como sabemos, la contribución
aragonesa fue muy importante en la formación del dialecto murciano y el nombre
de esta montaña sería una muestra más del gran repertorio de voces aportadas
por su lengua romance.
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